Renuncia la directora de Bromatología del distrito.

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En las próximas horas presentará su renuncia la directora de Zoonosis y Bromatología del municipio de Cañuelas, la veterinaria María Lucrecia Mathieu. Permanecerá en el cargo hasta el 29 de octubre y luego se alejará de manera indeclinable.

Su decisión es el resultado de un desgaste que se acentuó durante el brote de triquinosis registrado en Cañuelas hace un mes. Pero la gota que rebalsó el vaso fue una desautorización que sufrió hace 15 días cuando realizaba una inspección en un puesto de productos artesanales de Uribelarrea que tenía miel, quesos y embutidos sin etiquetar. En medio del operativo el emprendedor, enojado por el sorpresivo control, llamó a un alto funcionario de Cañuelas que de inmediato ordenó el retiro de Mathieu y los inspectores.

A esta falta de autonomía se suma las diferencias que habría con la Subsecretaría de Producción que conduce Manuel Negrín. Tras el brote de triquinosis Mathieu le habría recriminado la falta de controles sanitarios sobre los productores familiares y artesanales, muchos de los cuales ni siquiera tienen libreta sanitaria. Se desconoce si tras el episodio de los embutidos contaminados Producción adoptó alguna medida de resguardo.

Desde su llegada al municipio y con el asesoramiento del especialista Juan Enrique Romero, Mathieu desarrolló una fuerte campaña en el ámbito de la tenencia responsable de mascotas. De 2019 a la fecha fueron vacunados más de 5000 animales y se realizaron 1500 castraciones a partir de la implementación de un quirófano móvil. En el terreno de la bromatología, en cambio, no tuvo el mismo resultado.

En cuanto al brote que dejó un saldo de al menos 10 personas enfermas con triquinosis (nunca se informó la cifra final), trascendió que el análisis realizado sobre los embutidos secuestrados el 29 de septiembre en el comercio de la Ruta 205 propiedad de Silvia Medrano y de la carne secuestrada en una fábrica de Los Pozos dio negativo. Por esa razón el comercio de regionales aledaño a la parrilla de Beto fue autorizado a reabrir.

Sin embargo, cabe recordar, los primeros embutidos secuestrados en Cañuelas y Uribelarrea el 15 de septiembre, cuando el tema no había escalado en los medios, fueron inexplicablemente destruidos con cal en el basural municipal, sin enviar muestras a laboratorio.

En consecuencia, al día de hoy se desconoce de qué criadero porcino o establecimiento elaborador salieron los productos que contenían el parásito.

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