FIESTA CLANDESTINA Y LA ACLARACIÓN DEL PROPIETARIO DE LA QUINTA

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En un medio local, Boyi Sulpis, el referente deportivo y político, aclaro lo sucedido el sábado por la noche en su quinta y la fiesta que dio su hijo que terminó con la intervención policial.   

El último fin de semana, la policía llegó a una vivienda por un llamado al 911. Acusaban a los propietarios de estar haciendo una “fiesta clandestina”, pero al llegar se encontraron con que estaban festejando un cumpleaños.   
 
Se trataba de la fiesta de cumpleaños de Tadeo Sulpis, hijo de Agustin Sulpis. Desde Cañuelas al día hablamos con el ex dirigente de Las Cañas y referente de la política local.   
 
Sulpis explicó que su hijo cumplió 23 años y que durante la noche hicieron un asado familiar y con los amigos del club. El joven le había avisado que luego de la medianoche llegarían unas amigas, pero unas horas después, Boyi se despertaba con el llamado de la Policía y los funcionarios municipales de Control Urbano. 

Ya para las 5 de la mañana eran unas 45 personas dentro de su quinta. Es aquí en el punto donde comprende que la cantidad era más que la que se aconseja en el marco de la pandemia. 

“El problema grande se arma aparentemente cuando los bares cerraron y un montón de autos fueron al lugar como si fuera una fiesta clandestina”, explicó Sulpis. Además indicó que fue allí el momento en el que su hijo se asustó e intentó cerrar el portón a los autos que intentaban ingresar a la quinta. 
 
“La situación se puso tensa. Tadeo nos los dejó entrar porque no los conocía”, aseguró. “Les dijo que era una reunión de amigos, medio que le dio cagazo”, agregó. 
 
Su hijo le explicó que la misma gente desde afuera le gritaba que lo iban a denunciar. No pasaron más de 10 minutos que cayó la Policía. 
 
“Criamos a nuestros hijos para que sean responsables y respetuosos. Hay que asumir la responsabilidad de que si te dicen 20 personas y había 40, te tenes que hacer responsable”, dijo Boyi. 
 
Parte de la charla con el dirigente deportivo fue lo que viven hoy los jóvenes y lo raro que suena todo cuando se prohíbe una juntada de cumpleaños en una casa y pueden hacerla 60 personas juntadas en un bar. 
 
“Gracias a dios fue todo prolijo. No paso nada. Hay que asumir los errores que uno comete”, dijo Boyi sobre la noche de cumpleaños que tardará en olvidar.  

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